Run baby run, de sheryl crow, sentada en Bruselas, Bélgica, tomando té, sola en la casa de mi siguiente host, un tipo divino, del que, claro, ya me enamoré (contamos el sirio-austríaco del micro hasta acá? pibe, qué ojos, no?). Camino, corro, canto a los gritos y me mojo bajo la lluvia de varios países. Miro los cielos y descubro que adentro mío a veces también hay fuego, también pasan cosas copadas. Tuve los pies mojados los últimos dos días y ahora lidio con mis desesperaciones y angustias sola: Belén esta en Bolivia, Agostina en el Sur Argentino y las demás en Buenos Aires. Hablo de política, veo la Primavera desde cerca: sea la árabe, sea la más fría de los últimos años, sea la que florece y muere adentro mío (o simplemente una palabra). Miro fuerte adentro de los ojos ajenos, rodeados de vejez, de pieles de otro sol, de la misma miga atrás de mis mejillas. Busco...qué? La siguiente estación de metro se llama Argentine, "viste que en francés el gentilicio para la gente es igual que el nombre del país?" me preguntabas, me mirabas la boca. Significa acá lo mismo que allá? El sirio hoy hacía lo mismo, pero creo que es porque como todos hablamos cualquier idioma necesitás ver el movimiento de los labios. Las luces se hacen más fuertes a medida que avanza la noche, qué me va a pasar cuando quiera pulsar el interruptor? Pensando cuál va a ser la pregunta estrella dejo que las notas de algún blues que se escucha en otro departamento me recorran despacio. Tengo tantas ganas de pararme sobre la mesa a bailar, pero creo que Kris llega en cualquier minuto, quizás no sea lo mejor. Tengo que aprender a jugar a la muerte súbita para romperme la cabeza mañana con las griegas.
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