Una pequeña punta afilada. Derramamos la leche, tiramos el pan. Caen los balcones, los pies se queman sobre el cemento desnudo: desnudos pies en desnudo cemento. Los ojos rebalsan, pero no son lágrimas lo que los colma. Quisiera dejar de soñar con vos, que el fin del mundo llegue al fin y tener la posibilidad de ontrolar mi recuerdo. Por ahora sigo aprendiendo poemas de memoria para relatar cuando la espirituosidad me fatiga la imaginación y el pudor. Cuánto tiempo más nos colgaremos de las rejas para que una lapicera marque lo que una cicatriz de victoria?
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