es que siento que viajé para vos. hasta las fotos te las saqué a vos,
y por vos descendí un par de años a algo un poco más doloroso. me
desprendo de esas cosas, por más que conformaran en algún punto, porque
si te aferrás duele.
estoy harta ya de esto, no quiero más, quiero
meter la cabeza en un pozo y que el resto desaparezca, o mejor,
desvanecerme, perder la consciencia, volverme insensible, cubrirme con
una goma espuma así dejo como una pelotuda de darme la cabeza contra la
pared. yo sufro en la medida que vos decís que lo hago, sino simplemente
me vuelvo loca. siento que vuelvo atrás y me someto a un parto continuo
del que no nace NADA y sólo estoy yo entrando y saliendo de un lugar o
frío y cruel o caliente y viscoso, a ninguno pertenezco porque no quiero
creer en la propiedad y en ninguno nadie me espera más que por
compromiso. lloro, transpiro y nadie se entera. diecisiete pisos más
abajo la gente sigue viviendo y el sol todos los días gira y yo soy tan
chiquita y me siento tan tan sola. siempre. engaño a mis sentidos, a mi
emoción, a mi cabeza y ruinmente alejo el sinsentido con todo tipo de
ideas y acciones, pero no importa lo que haga, estoy siempre dando
vueltas en la misma rotonda, esperando que un camino mágico se abra,
disfrutando la vuelta y con algún leve presentimiento de que voy a
terminar chocando o desbarrancando.
y ahora el pensamiento
conciliador: hoy es domingo (mentira, es lunes) y me esta por venir
(como si nunca pensaras en esto fuera del ciclo menstrual).
Aprendiéndome
Hace 13 años
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