Del 13 al 14/12:
Había tres sueños diferenciados, que recordaba bien cunado
estaba en la cama. Luego recordaba sólo el priemro y el último, ahora sólo el
primero.
Recuerdo un bosque a oscuras (me acabo de acordar del
segundo, con los Beatles y una chica tatuada), era de noche, cerrada, y hacía
frío. Recuerdo que estaba Agos, y que los árboles estaban en llamas. Eran
árboles de invierno, sin hojas y con muchas ramas casi verticales, árboles
viejos, y estaban prendidos fuego. Cada uno de nosotros estaba bajo uno y yo
tenía miedo que nos cayeran las ramas incineradas sobre la cabeza, pero no era
un sueño de tristeza o anguestia. Era hasta necesario o normal lo que hacíamos
(ya no recuerdo si éramos nosotros quienes prendía el fuego).
En el último sueño yo ganaba un concurso radial y venían los
Beatles, jóvenes. Es un sueño de mucha alegría. Y en realidad no eran los Beatles,
pero de eso nos dábamos cuenta de a poco. Eran cuatro chicos como parecidos y
con su personalidad que venían a eso. Yo
estaba con alguna de las chicas y medio que me enamoraba de todos. Hablaba con
uno de ellos en una hamaca (estábamos como en una feria o una quermes, un
parque de diversiones con puestitos), y le contaba que yo siempre había amado a
Paul. Quizás él era Paul, yo no lo sabía en ese momento. Con uno de ellos nos
íbamos a ver a los Bealtes, a dos de ellos, reales, que tocaban en un bar
cerca. Una chica atravesaba las mesas, nos charlaba, era bajita, medio
oriental, con un tatuaje sobre su cara como de una máscara, que creía y subía y
se posaba en las paredes de fondo. Parece que era muy típico de los 60: habíamos
retrocedido en el tiempo, todo era sapia. Tenía un vestido strapless violeta la
flaca. Poco más recuerdo.
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