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12.8.20

 Anoche soñé feo de nuevo.

Me pasó un montón durante el último tiempo, hablo de meses. estamos en pandemia, encerrades hace mucho... desde el 17/3/20, casi 5 meses. Sólo salí para hacerme estudios, y operarme de vuelta, de lo mismo que en 2018. Me duele, me operé el 6/8, y ya pasaron 6 días y me duele mucho. No me dolía tanto al principio. Jueves y viernes casi no dolió. Aumentó el sábado y domingo, y el lunes empezó a doler en serio. Hoy es miércoles, mañana se cumple una semana, y me duele. Me duele lateralmente, más hacia la derecha, pero la herida va para adentro, y no la veo. Supura, y me da asco, impresión y miedo. Ayer hablaba con mi mamá por teléfono y ella también tiene la experiencia de la septisemia de mi tía muy cerca. Tengo miedo cuando me duele.

Ayer soñé que estaba en la calle, de noche (siempre sueño de noche. Bueno, a ver: siempre en mis sueños el escenario que ocurra se transita después de la puesta del sol, como si yo realmente fuese otra persona que despierta del otro lado, y claro, siempre es de noche, porque a esa hora duermo). Sigo. Las calles de una ciudad, era latinoamérica sin duda, presumiblemente Buenos Aires, pero nada lo indicaba con claridad. Había calles empedradas y otras asfaltadas, y yo circulaba por la calle a pié, no por la vereda. Veía de lejos un chico muy alto que se iba sobre una piba, cerca del cordón: la atacaba, la quería maniatar y violar. Yo me le iba encima, le gritaba y lo empujaba para que se separara de ella. Ella cuando se veía libre corría y se metía en un portal, y en una casa, y cerraba la puerta. El pibe se volvía contra mi, me levantaba en peso y empezaba a correr en la noche, había cambiado de presa. Yo empezaba a gritar, y la voz me salía baja, ahogada, por el pánico. No llegaba a gritar como creo que podría hacerlo, pedía ayuda, pero nadie me escuchaba. Pasábamos cerca de un corredor nocturno y no escuchaba, y a mi me llevaba ese diablo, para violarme. Ahí me desperté, eran las siete y se filtraba luminosidad creciente entre las rendijas de la persiana.

Traté de volver al sueño y modificarlo: muchas veces hice eso con sueños de angustia. Sin embargo, las ideas que se me ocurrían eran muy violentas. Ponele que con mis manos juntas y tomando envión, o con un codo puedo pegarle un buen golpe en la cabeza o cuello y caigo al piso: ¿le voy a patear la cabeza, a ver si lo dejo inconsciente? ¿sé cómo patearlo para hacer eso y no matarlo, o sencillamente no hacerle nada? Pensé en mostrarme rabiosa, decirle que lo van a encontrar donde se esconda porque mi pareja está en la venta de órganos de niñes (pues #lomáshorrible), pero me pareció terrible también. ¿Cómo salgo de una situación así de violenta sin que el acto de violencia equivalente que yo ejecute no me dañe a mi también?

Cuando me desperté y le conté a Guille, me preguntó cómo lo veía. Lo veo como esto que me pasa: me equivoqué. No le conté a nadie de esta operación, así que nadie me bancó. Nadie me preguntó cómo estaba, nadie me dió su parecer, nadie me contó cositas análogas ni se rió conmigo, nadie me vino a visitar (esto también pues #pandemia). No tuve el apoyo de mis viejos, ni de mis amigas. Agus y Agos se olvidaron un poco, o siguiéndome a mi habrán pensado que yo no quería hablarlo, pero yo no lo hablo porque no quiero molestar a nadie con esto, no quiero que les de asco, no quiero que me rechacen por esto. Siento que lo cargo como una mochila, pero en el vientre, como un niñe que nunca voy a parir, me quedó atascado entre el pecho y el pubis, atorado y doliendo, y ayer dije que le iba a decir a más personas, pero no lo hice. Acá sigo, sentada sola en la oscuridad. Guille me pidió que no lo descargue en él, que no puede más con este pacto de silencio, que agarre a una de mis amigas y se lo vomite encima. No usó esas expresiones, claro, pero en mi horror, eso leo, y me siento aún más sola, todo el tiempo transportada lejos por un violador. Entiendo en algún lugar de mi ser su posición: él también está en esta pandemia, encerrado conmigo, y debe ser muy pesado de cargar esto. Es como si les dos estuviéramos ahogándonos en el mar, y yo me colgara de él: bueno, no. No sirve, nos vamos a pique les dos. Tengo que nadar, tengo que ser fuerte me dice, y que me ama. Pero me sigo sintiendo tan sola en esto.

Ya pasó un rato más. Guille me abraza y me dice que no estoy sola y me mira con sus ojos hermosos, pero es que estoy desesperada. ya le conté a alguien más, y acá sigo, resistiendo y esperando a que me haga efecto el blokium.

14.12.16



Del 13 al 14/12:
Había tres sueños diferenciados, que recordaba bien cunado estaba en la cama. Luego recordaba sólo el priemro y el último, ahora sólo el primero.
Recuerdo un bosque a oscuras (me acabo de acordar del segundo, con los Beatles y una chica tatuada), era de noche, cerrada, y hacía frío. Recuerdo que estaba Agos, y que los árboles estaban en llamas. Eran árboles de invierno, sin hojas y con muchas ramas casi verticales, árboles viejos, y estaban prendidos fuego. Cada uno de nosotros estaba bajo uno y yo tenía miedo que nos cayeran las ramas incineradas sobre la cabeza, pero no era un sueño de tristeza o anguestia. Era hasta necesario o normal lo que hacíamos (ya no recuerdo si éramos nosotros quienes prendía el fuego).
En el último sueño yo ganaba un concurso radial y venían los Beatles, jóvenes. Es un sueño de mucha alegría. Y en realidad no eran los Beatles, pero de eso nos dábamos cuenta de a poco. Eran cuatro chicos como parecidos y con su personalidad  que venían a eso. Yo estaba con alguna de las chicas y medio que me enamoraba de todos. Hablaba con uno de ellos en una hamaca (estábamos como en una feria o una quermes, un parque de diversiones con puestitos), y le contaba que yo siempre había amado a Paul. Quizás él era Paul, yo no lo sabía en ese momento. Con uno de ellos nos íbamos a ver a los Bealtes, a dos de ellos, reales, que tocaban en un bar cerca. Una chica atravesaba las mesas, nos charlaba, era bajita, medio oriental, con un tatuaje sobre su cara como de una máscara, que creía y subía y se posaba en las paredes de fondo. Parece que era muy típico de los 60: habíamos retrocedido en el tiempo, todo era sapia. Tenía un vestido strapless violeta la flaca. Poco más recuerdo.

21.10.12

me encanta que los domingos no amanezcan hasta pasado el mediodía. 
me encanta el viento cálido en el balcón. 
me encantan los primeros acordes de las canciones brasileras, esas que eber aún no sabe tocar.
me encanta cuando me mirás desde la cama y no entendés si lo que digo es en serio o no (me da un poco de miedo esto último, también).
me encanta buscar una expresión y encontrar el lugar exacto para representarlo dentro de mis ojos, atrás del color.
me fascina el calor del sol de nuevo sobre mi piel.

14.10.12

me estaré volviendo más estúpida? necesitaré aceite? recreudeciendo otra vez?
nose, bla.
anoche me dí cuenta que estaba soñando, era tan imposible como siempre, y sabés qué hice? dije, en esa voz en off que dominamos tan bien en lo onírico, que bueno, que sí me gustaba soñar eso por más que me lastimara y que ahí quería quedarme, total era mi única chance. y sabés qué mierda pasó después? que se notó que era choto, era ficticio, y como ya no te conozco no supe qué palabras poner en tu boca y una voz externa te dominó y estupidizó tus rasgos. y ahí seguía yo, de nuevo bajo la lluvia mirando cómo lo que creía elegir una vez más se volvía patético e indeseable. tomar decisiones equivocadas. eso es imposible, no podría hacerlo de otra forma una vez que ya lo estoy haciendo que es en el único momento que existe así que no hay decisión para equivocarse. y eso es justamente no hacerse responsable. es no responder un mensaje por inseguridad, quién me va a querer justo hoy?
volví a preguntarme qué harías si apareciera en la puerta de tu casa con la mochila armada, proponiéndote que nos fuéramos. ahora es mucho más descorazonado todo el pensamiento, sucitaría risa quizás, sorpresa, miedo? te preocuparía mi salud mental? siempre estuve en el fino límite, sólo que a veces me acuerdo y a veces no. en 20 minutos tengo qu entregar un tp grupal que aún no empecé, tengo que bañarme, bajar el volumen de la música, quiero ver tres películas, quiero andar por el vial con la bici y con belu, quiero que ese cabito de endivia se valla a tirar sólo al tacho, pero si le salen patitas y lo hace me va a dar pena. escucho golpes, no pienso reaccionar.
anoche soñé con una casa muy linda también, y con que me abrían la puerta del auto para arrebatarme cosas, discriminé en mis sueños, es eso equivalente a que mi sueño es discriminar? es muy domingo hoy, pero en realidad, no lo es siempre y sólo le decimos lunes para diferenciarlo? o viernes? cuál le gustará más? hoy me gustría llamarme allison, como la de hocus pocus, y esconderme en un cementerio en un cuadrado de sal.
hay osos pegados en la heladera, más libros en la mesa y en mi cuarto, compré sábanas nuevas y a veces bajo un par de kilos y los vuelvo a subir. arreglé la bici, creo que eso es lo único que realmente cambió desde que no estás más. encontré mejores y más copletas formas de cerrar los ojos, más "complejas" como diría romero acerca de la historia mundial después de la segunda guerra (1939-1945). aprendí que hay un señor en la plaza que se llama leoncio, toca tango y quizás fue milico, pero para él nada cambió. está contento porque cristina lo jubiló. ayer tibu me contó de un flaco amigo de él al que no le importa NADA. me gustaría conocerlo. sería interesante lastimarme en verano, con shorts, una rodilla contra el asfalto, ya no me acuerdo lo que se sentía. no me arriesgo, sólo me quedo quieta, estoy segura que si tuviera un espejo en frente ahora vería como se me desdubuja, como se difuminan los bordes de mi cara, el país de los espejos pero sin un jinete que atraviese dimensiones para tomar mi mano y sacarme de mi mediocridad. además los príncipes no existen, te lo dice maquiavelo. y ayer hablé de venecia. no. el viernes. claro, los precios. ayer lo repetí creo. venecia. hace dos semanas trataba de llenar las calles de buenos aires de agua a ver si podía ver venecia reflejada al mirar para abajo. pero no lo intenté mucho tiempo así que no lo logré mucho. voy a practicar las mañanas que trabaje de esta semana, a ver si mejoro. tengo la cara caliente y me duelen las rodillas. tengo la espalda encorvada y pedacitos de zanahoria en la boca.
cuando buscás en google phylosophy of elephants lo primero que aparece es un león. jodido.
quiero estar dentro de una de las fotos de ashes and snow. sólo ahí, quieta, y que el resto se derrita.

28.7.12

sopor de siesta. seco, clálido, al rato no sabés si respirás por la nariz o por la imposibilidad de dejar de vivir. soñé recién lo siguiente.
Elegí correr el riesgo, después de mostrarle a alguno (que también era yo), que podía tener algo interesante y estaba eligiendo perderlo (yo era "la otra" y también el chico, quien para zafar de mí ("la otra"), me explicaba una mentira que, yo siendo también el chico, sabía que inventaba para ella. Sin embargo era creíble, era un engaño y una traición factible y mientras lo echo también me lo hago, bla). Como decía, elegí correr el riesgo y bajo con tita por el ascensor, va tranquila. Abajo hay un hotel lujoso, deshabitado, con restos de algún regalo grande (y si me llevo algo? ya sé! acerco a tita y esos frascos al ascensor y cuando el portero no mira subo con todo... tantos frascos de dulce (claro, los que trajo mamá de Perú)). Damos un par de vueltas, la gata estaba calmada, miraba, se movía conmigo siempre, yo bajaba y subía escaleritas, me veía reflejada en los espejos y los caireles, en pijama, claro, el pelo atado. Pero el lugar se va llenando de gente, se prenden las luces, va a haber una recepción o algo y yo en pijama y con la gata, que empieza a asustarse. La agarro y me acerco a un ascensor, son cerrados como heladeras viejas, entra sólo una persona, están despintados, traquetean al subir y se golpean al parar. Entro con la gata en creciente pánico, la agarro de las patas firme, intenta huír, tiene mucha fuerza, se cierra la puerta y vamos subiendo, alguien nos llama de arriba. La puerta es de las antiguas manuales con agujeros del lado de adentro, temo por la gata, si se asoma se puede matar, la retengo. Miro la botonera, horror, este ascensor sólo va hasta el 15 ¡yo voy al 17! Después de llegar arriba de todo, la gata ya llora, volvemos a bajar. Nuevamente en la recepción, busco al portero, hay mucha gente ya, empiezan a sentarse, es una función con butacas y yo estoy claramente en problemas. El portero me empieza a explicar cómo llegar a nose donde (cerca de Puyrredón?). Pregunto de nuevo, y entiende. Me dice que sea proporcional, lógica: si en vez de 17 botones, la botonera tiene 15, y si yo voy al más alto en un edificio de 17 pisos, qué más da, que vaya al 15 y voy a llegar. Me siento estúpida, prefiero no confiar en que me equivoqué tanto y doy un par de vueltas buscando otro ascensor, pero del lado de los que van al 17 se acerca la banda sonora de la película, y la gata no soporta el estrés que le produce ese ruido tan fuerte de instrumentos. Volvemos al mismo ascensor, vamos hasta el 15 y ahí pienso/digo: "y si me despierto y ya? sé que tita duerme al final de mi cama". Decido no hacerlo, muchas veces por cobadía me despierto, sabiendo que es un sueño, esta vez no me voy a dejar la mitad afuera, esa que soy en el sueño no va a quedar esperando tras una puerta cerrada sin conflicto ni resolución. Mi yo de la cama, la que sueña, se levanta, corre con las llaves en los bolsillos, mágicamente/entendiblemente/lógicamente traspasadas de los del ascenssor, a la puerta de atrás: estamos en la puerta de servicio. Abre con la llave roja (difícil, no? era la blanca mamita), y me ve en el ascensor, con la gata en crisis que quiere meterse por cualquier lado, hasta por el mismo hueco del ascensor. Estoy trabajdo la puerta dentro del ascensor, acuclillada con la gata pegada a mi panza, contentiéndola, combatiéndola. Vengo y me ayudo, saco a la gata, la agarro del cuello, la piel de atrás, su instinto reacciona y teme caer, se queda quieta, me cuelgo de mi misma y cuando entramos en casa puedo finalmente abrir los ojos: el sopor de mi cuarto, el enriedo de mi cuerpo en las sábanas y tita durmiendo al final, ahora tranquila.

18.7.12

ayer nos ví de nuevo en el sillón. antinatural. hay más? acá me siento cómoda, nadie me mira, a nadie le importa si me quedo todo el día en la cama o bailo arriba de la mesa. pero en fin. ayer nos ví en el sillón, ese que nacho nunca supo que existía, ese que ahora tiene colchón de lana, lo tenía entonces? no creo. anoche soñe con abismos, yo era hombre y después mujer, y el suelo se hacía migas bajo mis pies mientras una de las chicas me salvaba. me mostraba como salvarme. rutas sobre el agua, piedritas en los costados, mové el auto porque en un rato se lo lleva el agua que ahora es sólo una fina película en tus plantas. autoinmune. después de levantarme a cerrar la persiana intenté que me recordaran, apelando a lo que ahora soy, o creo que soy, y medio en castellano, medio en francés pedí consejo al oráculo de la juventud. me va a buscar un contacto en parís, no es genial?

19.2.11

forget the herse 'cause i'll never die, i got nine lives, cat's eyes, usin' every one of them and running wild










(anoche soñé que me reía con mis amigas y me desperté sonriendo a pleno, es la primera vez que me pasa)

12.12.10

anoche soñé que el palacio de justicia se convertía en un loquero, con brujas de verdad y patos que pasaban por una cinta para cortar la luz, justicia nocturna y un par de laberintos.

14.11.10

anoche soñé:
estábamos en una casa como de quinta, como de pueblo, todo muy muy grande, suntuoso, sólido, soleado y verde al rededor, en piedra en subida. y venía una tormenta, un pequeño fin del mundo, que con tanta fuerza y agujeros negros arrancaba pedazos de las casas y mansiones, o las chupaba enteras. viento huracanado, sin lluvia, los gritos, el temor de no saber qué casa aguantaba y cuál era ingerida por la nada con todos sus habitantes.[era la nada de la historia sin fin, el análisis del hombre de piedra, aunque tan fuerte, no resiste] nosotros íbamos zafando, en tres sectores que recuerdo bien diferenciados justo paraba o disminuía al llegar a cierto punto, en el sector de nuestra casa justo lo haciá antes de llegar, pero al lado quedaba cavado en la montaña un abismo, un acantilado que se veía negro hacia abajo y hacia arriba.[cómo no iba a parar en mi casa? está muy bien construída, la hizo mi papá que es arquitecto] cuando más o menos pasó esto, yo corro para abajo (estaba arriba de la colina con un grupo de gente,[había un mago? era merlín?] era algún pueblo a mucha altura porque mi pensamiento era de que no iba a llegar a bajar y subir corriendo antes de que llegara laa tormenta de nuevo porque me iba a cansar mucho), buscando el lugar en el que estaba blanca, una especie de asilo o casa de agún tipo para jubilados. el lugar estaba en ruinas, pero yo sabía que había habido sobrevivientes, sigo bajando y encuentro el centro donde los congregaban. entro,[desde la ventana se veía algo muy parecido a plaza francia] grito un par de veces abuela, y la veo, estaba bien, pero asustada y no entendía todo. me acuerdo, estamos las dos muy contentas, le digo que a ella no le podía pasar nada, porque era su cumpleaños, 13. [obviamente esto no es posible, blanca cumple el 5/12, mi abuela es la que cumple el 13/12, y para colmo aún estamos en noviembre. pero ayer cuando me fui a dormir era 13] la saludo y me vuelvo corriendo.
pasa a otro momento, estamos subiendo una colina mucho más empinada, atravesando un huerto de alguien hostil, pero que tenía que soportarnos,["se lo tiene que bancar, servidumbre que afecta el uso de la propiedad"] al pasar por la puerta de la casa colgaba una planta enorme de frutillas, me robo una,[across the universe, la cantidad que vi ayer, más las mermeladas] sofi me mira cómplice, pero no hace nada. (más arriba me robo una grosella y algún otro fruto así, me los como los tres al llegar arriba.) seguimos subiendo y llegamos arriba, ahí vamos a hacer las compras, después de haber aguantado todo el camino lleno de negocios de cosas chiquitas.[villazón en el norte] hay unas cabañas en las que nos hospedamos, hablamos de plata y de inglaterra, sofi quizás va, mi tía está presente.[inseguridad?]
vuelve a cambiar y estamos en un avión, mis viejos están también, y sofi y la tía y mer, y hablamos de plata y que nos falta, pero la tía no quiere que el resto sepa esto, así que hablamos con una palabra clave.. lente. deriva a aumento en los ojos, anteojos, etc.[acá me pierdo por completo, no sé con qué se puede relacionar]
vuelve a cambiar, estamos en un parque, quinta o algo, mi tía y yo sentadas en una mesa con loti, que intenta explicarnos su apellido y busca y rebusca en su billetera algo con el mismo escrito.[hablé de apellidos llegando a la noche] yo también miro, tiene media tarjeta con el nombre matias scheray [no es ese el nombre del primo de sofi?] escrito y una cédula de un tipo muy grande, papeles, destrozo. ahí termina.