Eurus. Claro, suena casi como la wicked witch. Comerte la cabeza. Es esa sed, es la voluntad de fundirse en los átomos ajenos, dijiste, pero no es cierto. Para mí es más. Es temblar, contener la angustia y la desesperación, la respiración que busca estabilidad después de que te revuelque una ola. La desposesión absoluta, el pavimento que quema y las tres de la tarde que te duelen en todo el cuerpo. Comerte la cabeza, mirar fijo adentro de tus ojos y hacerte arder desde adentro, sentir el límite entre tu piel y la mía y querer rasgarlos, masticarlos, quebrarlo, derretirlo. Pero no para fundirme con vos, sino para tomar posesión de tu vida. Belleza engullida, creas conmigo, voy a perturbar lo que tengas de humano, tomarlo y mutilarlo, hacer de tu mente un desierto árido donde me paseo en cuetro patas meneando los omóplatos: leopardo de todas tus huellas. Introspección indeseada. Hasta dónde llego? Dónde esta mi límite y quien lo traza?
Intento pensar tu nombre (los nombres dominan), y recuerdo las cosas que dijiste ayer, y me regocijo "qué mujer más hermosa" le dijiste a alguien más. Me llamaste masculina, también. Hiciste mención al bagaje de literatura. Te mostré tanto ya, qué pasa conmgio? Por qué querrías ver eso? Por qué querría mostrártelo? (easy one: you want to know if you remain attractive to the world)
Aprendiéndome
Hace 13 años
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