8.4.13

"Sus ardientes ojos, me miran y me desean
Sus ojos taciturnos como el sol,"

Ordeno, miro, corro, leoo, la bici pedalea y el tiempo se enchicla. Pero igual no es distinto, ni acá ni allá, tiene el mismo sabor el minuto que pasa, el que quedó bajo el pié del paso anterior: la misma textura se transmite y fagocita al minuto por venir (porvenir), pero tiene la lengua quemada por el mate, por eso no identifica el específico tinte pimienta que se acerca y te va a reventar la boquita bichi. Sigo viva y mirome (de)crecer y (des)enloquecer.

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