Cómo manejamos el dolor? Es como un autito, que sacás una licencia y quedás autorizado a poner en riesgo a todo aquel que contigo arrastres? Si me levantara de mi asiento en un colectivo, me colocara al frente del vehículo y en voz alta pidiera a todos que me expliquen cómo manejan el dolor, qué pasaría? Al márgen de los lugares comunes, calculo que algunos se guiarían por la educación impartida a través de la tele, con las novelas. Muchos por propias historias familiares. Pero, sería mayor el porcentaje de aquellos que diseñaron y desarrollaron su propia forma de sufrir? Existen estas cosas, acaso? O como a dios mismo, creamos historias que nos ayuden a no correr en pánico y desesperación, por la inminente muerte, por la falta de sentido, por el paso de las supuestas horas, llenando el creado tiempo con formas de, justamente, pasarlo? Actividades desde el nacimiento hasta la muerte, y en medio, la reproducción, para ver si seguimos con la calesita: siempre hay uno que engancha la argolla y sigue en carrera, no? Fui y volví, y tengo más agresión, y me encantaría que este tiempo que lleno con el placer que puedo conseguir se potenciara, exponencialmente, se multiplicara y alcanzara para que aunque sea un instante el mundo sea un gran orgasmo, y después, si quieren sí, que se vaya todo a la mierda. Dolor, no? Habíamos arrancado ahí. Cerremos más lindo entonces: hay acaso unanimidad en el amor?
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