1.8.14

Con el gusto de lo trunco, con el sabor de lo inacabado. Inexperimentada, devanándose, desgajándose. Tiene que haber algo más. Animales en dos patas, sin sentido, sin sabor, crudos de alma y cortándose para ver si en las venas encuentran a Dios. O la famosa sangre azul. Despertando de la muerte todas las mañanas, sumergiéndonos, arrastrándonos por el Paraíso todas las noches. Terrenales, viscosos, sudorosos, ato mis piernas a tu espalda y espero escurrirte. Y desespero por el nuevo amanecer, que a a traer otra secuencia de disciplina y achicharrada cotidianeidad, para humectar las heridas y hacer que supuren un poco más. El sol no se ve a través de las nubes que rodean la torre, y no hay agua. Mi cabeza estalla, alimenten a los gorriones con mis ojos.

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