renace, recrudece, revive: se renueva. Rebrota de un tallo mustio, de un tronco podrido, de un gajo quemado. Es mi locura por vos, es mi pasión engrída y sin escrúpulos, es mi pulsión de autodesprecio, mi falta de amor propio que te mira y se babea por tus ojos, por la promesa de los hombros, por el cosntante de tu voz cuando susurrás en las canciones, cuando inclinás el cuello. Bello.
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