Me sigue pasando lo mismo, es que nada cambió? No puedo tiernamente aceptarlo, sonreír y no sentir escalofríos? Me repugnan esas muestras de afecto, me causa rechazo y lo sigo sintiendo falso, me enloquece mi propia distancia, me desautorizo en mi cariño y amor en cuanto alguien prueba un sentimiento poderoso y lo expone y explica frente a mí. Ddddd
Releo las primeras líneas y no te entiendo, por qué te cuesta tanto el amor? La sensación a nivel físico es una súbita alegría contenida, como de niña pequeña: se acumula en el pecho y principio de la panza, se hincha, leva y finalmente estalla entre nerviosos movimientos de cabeza que dudan entre la desaprobación y el placer. Veamos: es mi propio miedo al amor lo que me guía en esta reacción? Proyecto hacia el otro mi pánico por no ser correspondida en una tamaña declaración y reacciono en consecuencia con mi esperado rechazo? O será que en realidad soy nacida entre los países nórdiscos de Europa y por ellos estas cosas me parecen demasiado personales? No, ahí te quedás nuevamente en la superficie. Eso es lo que tanto me gustó del libro de Kundera: la mágica explicación de lo que acontecía en la búsqueda de una comunicación diversa, en la trasnmición por medios no convencionales de un mensaje, en el (no puedo distinguirlo), previo o posterior razonamiento en torno a una situación detallada, en la cual era inconfundible la psicología de los personajes. claro, es un libro y por tanto el autor tiene derecho a rayar con la punta de su pluma las palabras que salgan de entre las costillas de cada individuo que crea. Imaginate que Dios existiera y fuera así. Los tatuajes quizás los haría él entonces. Tengo un león en dorados tatuado al costado derecho, bajo la línea de bikini: es de los que vienen en las papas fritas, me lo hice en la playa en Portugal. Cómo extraño la playa.