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13.11.22

 hoy recuerdo. Hoy te recuerdo y te mezclo. Te compongo,te paro, te doy nacimiento, te coso, te zurso. Y en esa claro que yo me desarmo, me desafilo. Me desluzco en la que creo tu sombra, inexistente por otro lado porque no existís. Divago. Lo que quiero decir es que pasaron años y te recuerdo, y me gustaría que el mundo no fuese serio y de adultos, sino que me gustaría jugar y probar siempre, me gustaría proponerte que no te mueras, y que fuese verdad, me gustaría proponerte jugar a ser amantes a distancia que nunca se vieron, y también que sea verdad, me gustaría volver a verte los ojos preciosos que tenés (que imagino que tendrías, que tendrás?). Es el mudno como lo plantié? Por qué quiero participar de algo así? Cómo hacer para vivir negociando? Quisiera que esa pesadez que se aloja abajo a la derecha de mi corazón, que repta y late aparte, que se duele y se goza, no creciera, y a la vez quiero amarla porque soy yo. Cómo se sigue adelante? Cuántos años faltan y para qué?

28.4.20

[16:24, 28/4/2020] Nicolás L: En un rato te mando mi momento extremo
[17:03, 28/4/2020] yo: jajajja esto me sorprende casi tanto como que conocieras Momo
[17:05, 28/4/2020] yo: tranca. Yo de a ratos recuerdo un mundo exterior y me pongo gede con conversaciones que quería seguir, pero una manifestación individual no es más que eso, ni tiene por qué ser compartida
[17:07, 28/4/2020] Nicolás L: Es compartida, créeme!
[17:07, 28/4/2020] Nicolás L: Jaja peliculon!
[17:07, 28/4/2020] Nicolás L: Bowie en la gloria total
[17:12, 28/4/2020] yo: lo pude volver a encontrar recién con otra película, aboslutamente distinta, y por canciones en portugués. Es lugares en el tiempo para mí, no un músico o estilo que me guste o no

para qué decís que si, si no querías? o será que no fui lo suficientemente clara? adiós para siempre, de nuevo

4.2.17



Resulta horrorosamente atractivo, no? Una pantalla, letras, caracteres, mil formas de seducción. Ablución. Comerte la cabeza por acá. Me gustaría escribirte, ver si sos la única persona que puede leerme y palpar ahora las rugosidades del alma que no tengo. Un largo mail, que me hubiese gustado fuera una larga carta (de mi puño y letra: a falta de gestos, buenas son las imprecisiones de una mano humana), en donde te cuento esto: que comparto ése ámbito con vos. Que estoy aún anclada en años pasados, que la lluvia y los días nublados me acorralan, que me fascina y aterra lo sensual de las mismas palabras colocadas en otro órden. Que disfruto, a veces. Que a veces.. bueno, no. Que vivo, y soy consciente de ello, y me exprimo, pero al olvidar que no soy cítrico, me genero mil y un lastimaduras en la piel. Que me miro en los espejos de la casa, bien de cerca, a ver si me descubro haciendo un gesto que no hice. Que me masturbo con recuerdos inexistentes. Que nunca amé, y que hoy evito el contacto con la gente porque tengo que dar explicaciones. Que visto mi culpa y miserias de cotidiano y al entrar a la soledad los dejo en la puerta, como los japoneses con los zapatos. Te contaría que tu libro me resulta una declaración de principios, me encanta buscarte entre los personajes, donde estás todo el tiempo, aunque no te conozca. Lo hago siempre, por eso estoy enamorada de los escritores de ciencia ficción, y los detesto por yanquis (y los admiro por lo mismo: hay que crear cabeza allá). Hoy me dí cuenta que Sasturain sí tiene mujeres: esas que atraviesan un relato con nombre y quedan grabadas fuera de la historia. Fatma y Lucía de Montero, Selva de Sasturain, Gabriela de Amado, Ana de Tolstoi, Lulú y Paloma de Grandes, María de Serrano, Arha de Le Guin, África de Padura, todas son Ella de Haggard: “me duele una mujer en todo el cuerpo”.
En aislamiento produzco. No tengo opción, no se me apaga la cabeza. Cuando todos fuman, se relajan y disfrutan, yo enloquezco: las conexiones se vuelven infinitas, la relajación de los lazos hace que las aguas reblasen los canales y todo se inunda, miles de corrientes chocando: el océano en furia gris. Me deshago de mi, me desmembro, me desahogo, me desvanezco y deliro. Damnificada diócesis dictatorial y dañina: pagana al fin. Absoluta.
Por eso no entiendo cuando mencionaste que te gusta la introspección: yo le temo. Las paredes se vuelven polvo acumulado ex profeso, las puertas (de su cara) carecen de goznes, la jaula es explícita porque soy mi reflejo en tus pupilas: esas que no me miran ya, porque, sombra mía, no existís más que en el futuro que no voy a elegir.